Acceso a Vacuna de COVID-19 v. Protecciones Comerciales de Trump para Farmacéuticas

By Escrito por Mariana Lopez, Traducido por Alma Andino

Las políticas de comercio estadounidenses han hecho medicinas esenciales inaccesibles para pacientes por demasiado tiempo. La administración de Trump solo ha exacerbado esta crisis.

La semana pasada, los Estados Unidos, junto con varios otros países, bloqueó una moratoria de las reglas de la Organización Mundial del Comercio que requieren que todos los países miembros de la OMC garanticen protecciones y control monopolizado sobre medicinas y tecnología médica para corporaciones farmacéuticas. Estas obligaciones podrían crear barreras legales y contrarrestar los esfuerzos para producir suficientes dosis económicas de una vacuna contra el COVID-19 y otras medicinas y equipo médico necesario para controlar la pandemia de COVID-19 y para salvar vidas.

A pesar de que las administraciones Republicanas y Demócratas  han priorizado por igual los intereses de corporaciones farmacéuticas en políticas y acuerdos de comercio, este último desarrollo llega en un contexto sin precedentes: más de 1.1 millones de personas han muerto de COVID-19 en los últimos diez meses. Muchos más morirán si no tienen acceso a vacunas, tratamientos y equipo para salvar vidas.

Public Citizen fue uno de más de 400 grupos de sociedad civil del mundo que apoyaron una moratoria de apartados del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) de la OMC,propuestapor India y Sudáfrica; estas secciones garantizan protecciones expansivas de monopolio para corporaciones farmacéuticas.

Decenas de países en e la OMC acordaron, argumentando que esta moratoria ayudaría a países desproporcionadamente afectados por COVID-19, especialmente aquellos con capacidades industriales limitadas que están luchando para proporcionar a sus poblaciones vacunas y medicina, equipo protectivo, ventiladores, y otro equipo médico.

Esta pandemia ha expuesto defectos en el sistema hyper-globalizado de producción que fue creado por políticas de comercio promovidas por corporaciones y por barreras de propiedad intelectual. Además del limitado acceso a medicinas críticas y equipo médico causado por protecciones de monopolio instauradas en acuerdos “comerciales, las cadenas de producción son largas y frágiles. Esto implica que problemas de producción en un país causan escasez global de medicinas y partes necesarias para hacer medicinas, ventiladores, y otro equipo médico. Mientras individuos, hospitales y naciones enteras luchan para acceder equipo médico crítico durante esta época, la moratoria propuesta por India y Sudáfrica ayudaría a facilitar el acceso económico y a combatir las crecientes desigualdades dentro y entre países.

De acuerdo con un oficial de comercio basado en Ginebra, India intentó convencer a los Estados Unidos y otros países para que “priorizaran las vidas por encima de todo”. Representantes de la administración de Trump en la OMC no estaban de acuerdo.

La posición del gobierno americano es: “La debilitación de protección y aplicación de IP [propiedad intelectual] sería contraproducente para la lucha global contra el COVID.” Sin embargo, varios estudios han demostrado que la extensión de derechos de IP para corporaciones farmacéuticas ha causado precios médicos más altos, en lugar de mayores inversiones en innovación o desarrollo de tratamientos y vacunas económicos.

Public Citizen estima que los contribuyentes estadounidenses han contribuido por lo menos $70,5 millones para desarrollar Remdesivir de Gilead, un tratamiento experimental contra el COVID. Mientras tanto, según Médicos Sin Fronteras, Gilead ha firmado tratos clandestinos con varios compañias genéricas, excluyendo a la mayoría del mundo de acceder a esta droga. Adicionalmente, ni una compañía farmacéutica ha entrado en el programa voluntario, CTAP, creado por e la Organización Mundial de la Salud que fomenta el intercambio de IP, información, y tecnología para aumentar el acceso a tratamientos para el COVID-19. “Las acciones recientes de corporaciones farmacéuticas muestran que confiar en sus derechos exclusivos y acciones voluntarias limitados no es la solución en una pandemia global”, según Médicos Sin Fronteras.

La lucha sobre esta moratoria sigue y probablemente emergerá de nuevo en la reunión de la OMC al principio de 2021. Como ha notado Burcu Kilic de Public Citizen en un op-ed reciente en The Guardian, hay buenas razones para suspender los poderes de monopolio de las compañías farmacéuticas durante la pandemia. Simon Lester, del instituto libertario CATO, también apoya la moratoria para eliminar barreras para que “todos los gobiernos pueden tomar y tomen medidas para proteger la salud pública de todos sus ciudadanos.”

La oposición de Estados Unidos contra la moratoria de protecciones de la OMC para compañías farmacéuticas no es la primera vez que la administración de Trump ha priorizado intereses de corporaciones farmacéuticas sobre salud pública. En 2018, Trump firmó un acuerdo transnacional que incluía el trasplante de políticas a favor de corporaciones farmacéuticas a México y Canadá. Sin los esfuerzos de grupos de consumidores, sindicatos, y grupos religiosos, y congresistas demócratas, el nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) habría establecido más barreras contra la lucha por medicinas accesibles y económicas.

El desarrollo rápido y la distribución equitativa de vacunas, tratamientos y equipo médico no es una disputa partisana o nacionalista, tampoco es una lucha entre el Norte y el Sur Global. En una pandemia global, es un imperativo humano.

Por favor pida a su congresista que haga lo correcto.