![]() |
![]() |
|
¡Reducirla o tirarla! Es hora de cambiar el sentido del comercioEs hora de cambiar el sentido del comercio. En noviembre del 1999, la tercera Reunión Ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Seattle sufrió un colapso espectacular frente a la protesta inédita de la gente y gobiernos de todas partes del mundo. Creemos que es esencial utilizar este momento como una oportunidad para cambiar el sentido del sistema comercial vigente por uno alternativo, humano, que rinda cuentas democráticamente, sea sustentable y que beneficie a todos . Este proceso involucra reducir el poder y la autoridad de la OMC. Los acuerdos de la Ronda de Uruguay (GATT) y el surgimiento de la OMC fueron proclamados como la manera de fomentar la creación de riqueza y prosperidad a nivel mundial, así como la promoción del bienestar de la gente en todos los Estados Miembros. Sin embargo, la realidad es otra. La OMC ha contribuido a la concentración de riqueza a manos de los pocos ricos; el incremento de la pobreza de la mayoría de los pueblos del mundo, en particular en los países del Tercer Mundo; y al fomento de patrones insostenibles de produción y consumo en el Norte. La OMC y los acuerdos de la Ronda de Uruguay han servido principalmente para abrir los mercados en beneficio de las corporaciones transnacionales a costa de las economías nacionales y locales, trabajadores, pequeños agricultores, pueblos indígenas, mujeres y otros grupos sociales; la salud; el medio ambiente; y el bienestar de los animales. Adicionalmente, el sistema de la OMC, sus reglas y procedimientos son antidemocráticos, carecen de transparencia, no rinden cuentas y han servido para marginar a la mayoría de los pueblos del mundo. Todo esto ha sucedido en el contexto de una creciente inestabilidad global, el colapso de las economías nacionales, una inequidad cada vez más marcada tanto entre naciones como dentro de ellas, además de una mayor degradación social y ambiental, como resultado del proceso de globalización promocionada por la corporaciones transnacionales. Los gobiernos que dominan la OMC, especialmente Estados Unidos, los países de la Unión Europea, Japón y Canadá, y las corporaciones transnacionales que se han beneficiado del sistema de la OMC se han negado a reconocer y enfrentar estos problemas. Ellos siguen insistiendo en una mayor desregulación y liberalización, incluyendo la expansión de la OMC, y promoviendo el libre comercio como si éste fuera una meta en si mismo. Sin embargo lo que menos define el libre comercio es el ser "libre." Ha llegado la hora de reconocer la crisis del sistema internacional de comercio y su principal institución administrativa: la OMC. Necesitamos reemplazar este sistema, opresivo e injusto por un nuevo marco comercial que sea justo y sostenible para el siglo 21. Necesitamos proteger la diversidad cultural, biológica, económica y social; introducir políticas que prioricen las economías y el comercio local, asegurar el respeto a los derechos económicos y sociales, culturales y laborales internacionalmente reconocidas y reclamar la soberanía de los pueblos y de los procesos democráticos de toma de decisiones nacionales y al interior de los países. Para lograr esto debemos definir nuevas reglas basadas en los principios de control democrático de los recursos, de sostenibilidad ecológica, de equidad, de cooperación y de precaución. En base a lo arriba mencionado, exponemos las siguientes demandas a nuestros gobiernos: No a la expansión de la OMC ! OMC fuera !: protección para los derechos sociales y las necesidades básicas ! Sacar el GATS: protección para los servicios sociales básicos ! TRIPS Fuera: Restauración de Sistemas Nacionales de Patentes ! No Patentes A La Vida ! La Alimentación es un Derecho Humano Fundamental ! No a la Liberalización de Inversiones ! Comercio Justo: trato especial y diferenciado Priorizar los Acuerdos sobre Derechos Sociales y el Medio Ambiente ! La democratización de los Procesos de Toma de Decisiones A disputar el sistema ! Un sistema de comercio internacional socialmente justo, también requiere cambios afuera de la OMC. Dada la violación a los derechos laborales básicos por parte de las corporaciones transnacionales y los gobiernos; el retroceso en las conquistas laborales; la pérdida de seguridad en el trabajo; la caída de los salarios; los derechos de los trabajadores deben ser fortalecidos en todo el mundo. Además, el Fondo Monetario Internacional, El Banco Mundial y los Bancos Regionales de Desarrollo deben cancelar el 100% de las deudas de los países empobrecidos. La utilización de los condicionamientos del Ajuste Estructural para obligar a la liberalización del comercio, en particular en los países del Tercer Mundo, debe ser parada. Los gobiernos deben negociar, a través del sistema de las Naciones Unidas y con una participación democrática plena, un acuerdo obligatorio que asegure que el comportamiento de las corporaciones transnacionales sea tanto social como ambientalmente responsable, y que rindan cuentas democráticamente. Conclusiones y Consecuencias Estamos comprometidos a movilizar a los pueblos de nuestros países a luchar por estas demandas y desafiar a las políticas injustas de la OMC. Apoyaremos a otros pueblos y países en similares procesos. Estamos comprometidos a llevar el espíritu de Seattle por todo el mundo. more resources
Because Public Citizen does not accept funds from corporations, professional associations or government agencies, we can remain independent and follow the truth wherever it may lead. But that means we depend on the generosity of concerned citizens like you for the resources to fight on behalf of the public interest. If you would like to help us in our fight, click here. |
Join | Contact PC | Contribute | Site Map | Careers/Internships| Privacy Statement | |||||